Constantemente me pregunto qué rayos hago aquí
Y cometo el mismo error una vez más
Escribiendo, como que si la respuesta está aquí
Secuestrando las palabras, torturándolas
Solo para hacer fluir este dolor.
El brillo de mis ojos se va extinguiendo
Mi aliento es el tormento que fecunda
Todo lo que encierro en esta oscuridad
Mi silencio ensordece y atrapa lo único libre que pensé
poseía
Hasta mi pensamiento encogió sus alas
Entregándose a las cadenas de esta esclavitud
Sacrificando a mi voluntad, esa que antes parecía
Ajena al dolor y hoy camina derrotada
Herida y enlutada, hurgando, queriendo descubrir algún
Espacio, un pequeño orificio donde pueda ver la luz
De algún sueño, de esos interrumpidos, que vagan en
laberintos.
Odio estas preguntas sin respuestas, que hago aquí, porque
sigo aquí?
Cuál es la fuerza que romperá el eslabón y retornará mi
libertad?
Odio este amor no correspondido
Odio corresponder con amor a la indiferencia
Odio la indiferencia en esa mirada que se pierde
Odio perder el juicio en la locura de esta oscuridad.
Siento que las letras atraviesan el papel
No es posible hacerlo sangrar.
Me sigo preguntando: Que hago aquí?
Lo único que escucho es el eco de mi llanto
Y el vulgar chasquido de mis palabras
Colisionando en el muro mojado por mis lágrimas.
Mona©